Joaquín Araujo, naturalista, escritor y asesor para temas ambientales de Funespaña

Pocas personas han hecho más por los árboles en este país como Joaquín Araújo. Dice en su web que lleva plantados personalmente 25.000 árboles. Pero Joaquín se dedica a pregonar allá donde le dejan un mensaje de respecto y cuidado de la naturaleza. Es una eminencia en su campo. Naturalista practicante (vive aislado del mundanal ruido en un bosque en el valle del río Guadarranque, en la comarca cacereña de las Villuercas), escritor de numerosos libros, columnista, conferenciante, colaborador de radio… Araújo es un comunicador nato con la misión de divulgar la ecología y a combatir aquellas prácticas que erosionan nuestra tierra. Un claro ejemplo, crear funerales ecológicos.

Parte de su trabajo la realiza desde hace unos años asesorando a FUNESPAÑA, una de las empresas funerarias puntales del país con la que trata de impulsar un cambio más ecológico en sus prácticas funerarias, como funerales ecológicos. Sus palabras nos transmiten un mensaje inequívoco sobre la defensa de nuestra tierra.  Descubrimos quien es en profundidad este comunicador, campesino y fundador de bosques.

Joaquín Araujo, naturalista, escritor y asesor para temas ambientales de Funespaña

ECOFUNERALESEs difícil resumir toda la actividad profesional que ha realizado a lo largo

de tu vida. ¿Como se define a sí mismo?

JOAQUÍN ARAÚJOAunque he desempeñado muchos oficios y esencialmente se me conoce como comunicador, me identifico esencialmente como un campesino que vive emboscado. Esto último quiere decir que me acompaña uno de los mejores bosques al que he ayudado a crecer. En cualquier caso, también me define mi compromiso, ya de más de medio siglo, con la defensa de la vivacidad o, si se prefiere, de la Natura. 

EF- Usted es asesor en FUNESPAÑA. ¿Qué le piden en esta organización?

JA– Llevamos un par de años promoviendo el diseño y la generalización de los cementerios bosque, un cementerio verde. Se trata de que, como yo mismo decidí hace 41 años, la gente se anime a enterrar a sus seres queridos desaparecidos entre las raíces de los árboles que plantaremos con la finalidad de hacer un funeral ecológico. Todo ello además de minimizar al máximo los daños ambientales que genera la actividad funeraria. También años premiando las mejores actuaciones medioambientales de los cementerios de todo el país.

Creo que vamos por el mejor camino hacia un objetivo necesario, urgente y sobre todo, solidarios con nuestros herederos. 

EF– Muchos hablan de proteger el Medio Ambiente y a la hora de la verdad…. ¿No cree que la industria funeraria le falta un empuje para ser más ecológica?

JA– En todos los frentes de esta sociedad queda casi todo por hacer en materia de respeto a la Vida. Y no digamos de cara a frenar la catástrofe climática que asoma por todos los horizontes. Pero que estemos a punto de convertir los cementerios en grandes arboledas, supone uno más de los bellos y necesarios propósitos. Viene a ser lo mismo que hace la Natura, convertir toda muerte en más vida. 

EF– En Inglaterra o Estados Unidos hay asociaciones que defienden y promueven los funerales ecológicos en todas sus variantes. ¿Por qué cree que aquí no sucede lo mismo?

JA– Vamos, en efecto, retrasados en esas y otras muchas actividades vinculadas al respeto por el futuro de nuestro planeta. Pero conviene tener presente que en este último año han mejorado mucho casi todos los procesos de bajo o nulo impacto ambiental. También tenemos que incrementar los escenarios de las reivindicaciones de corte ecológico. Entre los mejores propósitos de las ONGs ecologistas, está ya el promover los entierros verdes, sin daño a la Natura. 

EF– Los gobiernos y administraciones de estos países despiertan más sensibilidad hacia este sector. ¿Qué deberían hacer los políticos de aquí para impulsar el cambio en la industria funeraria hacia un modelo más sostenible?

JA– Algo tan sencillo como, en una primera etapa, reducir al máximo el uso de energía gastada de origen fósil. Nada ahora mismo más necesario que cambiar el modelo energético, por supuesto también el que usa el sector funerario. Mantengo, incluso, que sería bueno autorizar en enterramientos de cuerpos no incinerados en plena naturaleza. La cremación también tiene un gran impacto.

EF– En la Antigua Grecia los cuerpos se enterraban envueltos en sudarios vegetales y sin muchas historias más. ¿debemos volver a estos orígenes?

Cuando tenemos a la vuelta de la esquina una tremenda amenaza para el conjunto de la Vida, nosotros incluidos, todos los procedimientos, usos y maneras, incluso los pequeños gestos que ahorren contaminación, urbanización y sumen árboles al paisaje, deberían ser considerados como justos y necesarios. 

Todo árbol en pie, ahora mismo, nos resulta imprescindible para que nos ayude a neutralizar el calentamiento global. Los árboles además son bellos, relajan, fabrican oxígeno y fijan los contaminantes. Cualquier motivo que pongamos para que haya más bosques o arboledas resulta tan positivo que la industria funeraria debe sumarse en pleno. 

Que los muertos ayuden a los vivos a respirar, no me parece mal proyecto. Y no presenta grandes dificultades si se cuenta con un poco de suelo en el propio cementerio. Por supuesto no debería ampliarse ninguno o crear desde cero, sin que sea de cara a fundar una arboleda más en el mundo. 

EF– Uno de los problemas mundiales que nos acecha (de hecho, ha habido periodos históricos más alarmantes) es la falta de espacio para enterrar nuestros seres queridos en los cementerios. Pero las incineraciones no es la solución más sostenible. ¿Qué cree que se debería hacer?

JA– Ya lo he mencionado. A pesar de las indudables enormes dificultades debería ser posible enterrar cuerpos muertos enteros sin ataúd tanto en los cementerios como en lugares naturales, tanto públicos como privados. 

EF– ¿Qué experiencia tiene usted con los funerales ecológicos?

JA– Poca, aunque sí he enterrado ya a tres parientes en mi propio bosque. Tras incinerarlos claro. Pero insisto en lo anterior.

EF– Está implicado en el Bosque de la Vida en Alcalá de Henares. ¿De qué se trata?

JA– El Bosque de la Vida es el nuevo diseño de la ampliación de ese cementerio. Lo convertiremos en un sitio con considerables arboledas, con setos, además de árboles y hasta con charcas, comederos de fauna, nidales. Todo lo que acompañe a los árboles que crecerán sobre los restos de las personas que allí sean enterradas. Cada árbol será la tumba de una familia.

EF– ¿Ha pensado en su muerte? ¿Cómo le gustaría ser enterrado?

JA– Lo tengo decidido hace 43 años. Formaré parte de mi propio bosque actual, entre las raíces de un formidable roble melojo. Creo que este poema a mi muerte, escrito hace mucho, lo resume perfectamente.

Elijo elegir

Y elijo la condición del árbol

porque come luz.

¡Qué delicia desayunar transparencia,

almorzar lucidez

y cenar ocasos anaranjados!

Y con ellos construir el verdor y

esa rara nube que es la copa

de los árboles donde se esconde

el canto de los pájaros.

Ahora no puedo, pero en cuanto lo deje,

seré lo que he elegido.

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Una iniciativa de

Terra Fundación
Fundación Tierra es una ONG ambiental independiente y sin ánimo de lucro, implicada en el cambio de hábitos. Desde 2005 divulga conocimiento sobre ecología funeraria, analiza el impacto ambiental del sector en España y desarrolla certificaciones ecológicas para productos funerarios.​
DKV Salud y bienestar
DKV es la única compañía que ofrece un seguro de decesos ecológico en España. Desde 2012 fomenta la innovación ambiental en el sector funerario, exigiendo a sus proveedores el cumplimiento de requisitos ambientales. También promueve la planificación del sepelio entre sus asegurados.