Artículos

La visión cristiana sobre la incineración

La Iglesia recomienda insistentemente que los cuerpos de los difuntos sean sepultados en los cementerios u otros lugares sagrados. Si por razones legítimas se opta por la cremación del cadáver, las cenizas del difunto, por regla general, deben mantenerse en un lugar sagrado, es decir, en el cementerio o, si es el caso, en una iglesia o en un área especialmente dedicada a tal fin por la autoridad eclesiástica competente.

Una cuestión de civismo

Esparcir las cenizas en la tierra, el mar o cualquier medio acuático, o lanzarlas al viento es en nuestro país una práctica habitual. El problema ecológico no son las cenizas si se esparcen solas, como tampoco lo son las urnas biodegradables certificadas.

engranaje compuerta

Oda a la vida

Un pequeño poema de la escritora brasileña Martha Medeiros (aunque indebidamente atribuido en algunas webs a Pablo Neruda) nos permite recordar la esencia de la vida...

testamento

Las últimas voluntades con compromiso

Sin duda el derecho que regula las herencias, o sea los bienes y también obligaciones que dejamos cuando morimos es complejo. Una de las opciones es determinar en vida como queremos que nuestros bienes sean repartidos tras nuestro fallecimiento.

Ayuda para escoger los elementos de tu ceremonia funeraria

Asumir la muerte como algo natural y poderlo convertir en un acto de amor hacia nuestros allegados puede resultar complejo. Pero, más allá de nuestras creencias o convicciones, la muerte como realidad física es inevitable.

El duelo nos puede llevar a través de un paisaje interior que nunca hemos conocido - un paisaje que nunca hubiéramos deseado conocer. Un paisaje en el que el familiar sentido de lo que somos se desplaza fuera de nuestro alcance, para ser sustituido por una sensación de vacío.

Donar nuestro cuerpo después de nuestra última exhalación podría significar una nueva vida.

Hay un acto de coherencia ambiental que permite alargar la vida a los que tienen la suerte de seguir manteniéndola: la donación de órganos o del cuerpo a la ciencia.

El desconocimiento del proceso de incineración ha levantado, algunas veces, dudas entre las familias que celebran un funeral.

En el momento que se cierra la puerta del horno o se introduce el féretro en el sistema de cremación, dejamos de ver el ataúd y podemos sentirnos desconcertados sobre el proceso que se seguirá.

Memoriales de bicicletas blancas para ciclistas atropellados

Si alguna vez, paseando por las calles de alguna ciudad, has visto una bicicleta pintada totalmente de blanco y atada a alguna farola estabas frente a un memorial funerario.

Compartir :