Artículos

El poder de la frugalidad para comprender la muerte

Hay una práctica esencial para comprender la Vida y es evitar la acumulación de cosas. Librándonos de lo material adquirimos un mayor sentido de responsabilidad vital. Todo lo que nos acompaña es efímero.

Los recuerdos, en forma de una estampilla, de una página web, de un album de fotografías o de testimonios van asociados al ritual de la ceremonia de la muerte. Recordamos la muerte pero no como parte del vivir. El mejor recuerdo es el que la Tierra, quien realmente nos acoge en Vida, no olvida, nuestra presencia.

Un estudio del análisis del ciclo de vida

Una pregunta surge a menudo ¿es la cremación de un difunto un método ecológico?. Difundimos un interesante estudio reciente del análisis del ciclo de vida de la inhumación y la cremación patrocinado por la Fondation Services Funéraries de Paris.

Los refrigerios o agápes funerarios en nuestra cultura no son habituales, sin embargo, en los velorios en el tanatorio las empresas funerarias dan la opción de contratar un servicio de refrescos y snacks o tentempiés. En este artículo abordamos la posibilidad de que estos refrigerios ecológicos en los funerales. 

En el cementerio natural de Souché en Niort, es un lugar memorial y de contemplación diseñado para minimizar la huella ecológica de los cementerios y conectar al visitante lo más posible con la naturaleza. Un ejemplo único en Francia para imitar.

El coche fúnebre como concepto no deja de ser una cabina para el conductor y quizás algún pasajero con un chasis capaz de albergar  un ataúd y los arreglos florales que le acompañan. Analizamos la actualidad de este producto funerario.

Una persona no muere cuando deja de respirar sino cuando deja de ser recordada. Una afirmación cierta sobre la cual deberíamos reflexionar y que nos lleva a hacernos la pregunta ¿Cómo quiero ser recordado? Sin duda, es simple, pero requiere pensar un largo rato antes de ser contestada.

Un funeral al igual que un nacimiento es un acto vital y hay que celebrarlo. En un caso nos abrimos a la vida. En el otro dejamos una huella en nuestro entorno y seres queridos que quieren despedirse o celebrar todo lo bueno que han recibido del fallecido.

Cuando morimos, el momento presente, llega a su fin y todo lo vivido queda atrás para la consciencia que deja el cuerpo físico. Por lo tanto muchas personas consideran irrelevante lo que suceda después de este evento. La realidad es que hacen un flaco favor a familiares o amigos íntimos que se ven en la necesidad de tomar decisiones en muchos casos difíciles y, sobre todo, por desconocimiento.

La muerte se aprecia como desafio a nuestro propio poder terrenal y por eso luchamos contra ella en lugar de verla como la oportunidad para dejar que otras 'identidades' contribuyan a construir un proyecto común como especie en este universo material que nos permite experimentar.

Compartir :