Artículos

La experiencia de los países anglosajones

En el cementerio natural se practica un funeral ambientalmente responsable para facilitar que el cuerpo del difunto se descomponga en la tierra de forma natural y contribuir a fertlilizar una nueva vida.

Gaspar es la tercera vez que en poco tiempo se embarca para depositar las cenizas de un ser querido en el mar. La vida le ha puesto en una situación emocionalmente compleja, pero quizás por este mismo motivo siempre ha considerado que el duelo bien hecho empieza con una ceremonia organizada con cariño excepcional.

Otras alternativas a la disposición de un cadaver

Existen otros sistemas alternativos a la cremación con fuego y más ecológicos en términos de emisiones a la atmosfera. Uno de ellos es la ultracongelación de los cuerpos a través de nitrógeno líquido. El otro es la hidrólisis alcalina disolviendo los tejidos corporales con la una solución de hidróxido potásico. Este artículo aborda estas alternativas con los datos disponibles.

Un estudio del análisis del ciclo de vida

Una pregunta surge a menudo ¿es la cremación de un difunto un método ecológico?. Difundimos un interesante estudio reciente del análisis del ciclo de vida de la inhumación y la cremación patrocinado por la Fondation Services Funéraries de Paris.

Los refrigerios o agápes funerarios en nuestra cultura no son habituales, sin embargo, en los velorios en el tanatorio las empresas funerarias dan la opción de contratar un servicio de refrescos y snacks o tentempiés. En este artículo abordamos la posibilidad de que estos refrigerios ecológicos en los funerales. 

En el cementerio natural de Souché en Niort, es un lugar memorial y de contemplación diseñado para minimizar la huella ecológica de los cementerios y conectar al visitante lo más posible con la naturaleza. Un ejemplo único en Francia para imitar.

El coche fúnebre como concepto no deja de ser una cabina para el conductor y quizás algún pasajero con un chasis capaz de albergar  un ataúd y los arreglos florales que le acompañan. Analizamos la actualidad de este producto funerario.

Una persona no muere cuando deja de respirar sino cuando deja de ser recordada. Una afirmación cierta sobre la cual deberíamos reflexionar y que nos lleva a hacernos la pregunta ¿Cómo quiero ser recordado? Sin duda, es simple, pero requiere pensar un largo rato antes de ser contestada.

Un funeral al igual que un nacimiento es un acto vital y hay que celebrarlo. En un caso nos abrimos a la vida. En el otro dejamos una huella en nuestro entorno y seres queridos que quieren despedirse o celebrar todo lo bueno que han recibido del fallecido.

Cuando morimos, el momento presente, llega a su fin y todo lo vivido queda atrás para la consciencia que deja el cuerpo físico. Por lo tanto muchas personas consideran irrelevante lo que suceda después de este evento. La realidad es que hacen un flaco favor a familiares o amigos íntimos que se ven en la necesidad de tomar decisiones en muchos casos difíciles y, sobre todo, por desconocimiento.

Compartir :